El futuro del trabajo es con nosotros

2 de agosto de 2026

El futuro del trabajo es con nosotros

¿Nos va a quitar el trabajo la IA? Esa es la pregunta que despierta, con frecuencia, sentimientos existencialistas que poco aportan al debate. Mi propósito aquí es explorarla con una vista amplia, apoyándome en el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum (WEF).

Según el WEF, los tres principales impulsores del cambio en el mercado laboral son la Inteligencia Artificial y las tecnologías de procesamiento de información, los robots y sistemas autónomos, y la generación, almacenamiento y distribución de energía. Así que sí, la IA transformará muchos trabajos. Y aquellos que no se vean directamente afectados por esta tecnología lo serán, inevitablemente, por otra. No existe industria que quede intacta ante la ola de transformación tecnológica que estamos viviendo.

Los avances en IA generativa y en razonamiento han redefinido las prioridades de inversión a nivel global. Desde 2022, el capital destinado a inteligencia artificial han crecido exponencialmente. En este nuevo contexto, surgen profesiones en crecimiento: especialistas en Big Data, ingenieros en FinTech, expertos en IA y machine learning, desarrolladores de software y aplicaciones.

En contraste, los trabajos más vulnerables, como cajeros, asistentes administrativos, secretarías ejecutivas, contadores y auditores, enfrentan un futuro incierto, pues muchas de sus tareas pueden ser fácilmente replicadas por algoritmos. Incluso sectores que hoy mantienen alta demanda de mano de obra humana, como la agricultura o el trabajo de campo, comenzarán a sentir el impacto de la automatización combinada con IA. Según el WEF, mientras hoy los humanos realizan el 47 % del trabajo, para el 2030 se espera que esa cifra caiga al 33 %.

Sin embargo, la historia demuestra que cada ola tecnológica elimina ciertas tareas, pero también da origen a nuevas profesiones, industrias y oportunidades. La diferencia está en cómo respondemos como individuos y colectivo.

Más que temerle a la transformación, este es el momento de asumir un rol activo en su integración. Tenemos que aprender a liderar el cambio desde lo humano. Todos estamos navegando esta curva de aprendizaje y, lejos de ser un escenario apocalíptico, esta aceleración puede ser profundamente emocionante. Estamos frente a una oportunidad única para diseñar la transformación que queremos ver.

La IA abre espacio para trabajos más estratégicos, creativos, sensibles, empáticos y colaborativos. Y es en ese terreno donde las habilidades humanas vuelven a convertirse en la ventaja competitiva más poderosa. El Future of Jobs Report destaca que las capacidades más relevantes para los próximos años serán el pensamiento analítico, la resiliencia, la flexibilidad, la agilidad, el liderazgo, la influencia social y, sobre todo, el pensamiento creativo. Ya no se trata solo de ejecutar tareas, sino de pensar mejor, de conectar ideas y de aportar valor diferencial.

Lo positivo es que hoy contamos con herramientas para desarrollar estas habilidades, y una de las más potentes es la Innovación Liderada por el Diseño. Es un universo de métodos y herramientas que nos permite combinar pensamiento estratégico, empatía y experimentación para construir soluciones más humanas y sostenibles en entornos cada vez más tecnológicos.

Porque lo humano sigue siendo irremplazable. Y, como hemos conversado en otros artículos, la creatividad con que usemos estas tecnologías determinará el impacto que generemos con ellas. La IA no puede sustituir la confianza que sentimos, la empatía que cultivamos hacia los demás ni la capacidad de co-crear visiones que nos trascienden.

El futuro del trabajo no es sin nosotros. Es con nosotros. Pero exige que no solo volvamos a aprender a aprender, sino que repensemos nuestra forma de liderar y aportar valor en nuestras empresas.